Guías de inteligencia de salón
Analítica de cámaras: pon a trabajar las cámaras que ya pagaste
La mayoría de los restaurantes tiene de seis a doce cámaras de CCTV con un solo trabajo: repetir los malos momentos después de que pasaron. La IA puede hacer útiles esas mismas cámaras durante el servicio, leyendo el salón en tiempo real, si le exiges al proveedor reglas estrictas de privacidad.
De evidencia a operación
Una cámara de seguridad es una herramienta que mira hacia atrás: algo desaparece y te pones a revisar la grabación. La analítica convierte la misma señal en una herramienta que mira hacia adelante. En un salón, la visión por computadora puede saber si una mesa tiene gente, si los platos ya no están y nadie ha limpiado, cuánto lleva esperando un grupo desde que se sentó y qué tan lleno está el salón hora por hora. Nada de eso necesita cableado nuevo: si una cámara puede dar una señal RTSP, el software puede leerla.
Qué puede leer en el salón de un restaurante
- Estado de mesa: libre, ocupada, necesita atención, necesita limpieza, reservada y, en el plan Pro de TableWave, un aviso de sobremesa larga para el gerente.
- Tiempos: minutos desde que se sentaron, desde la última visita del mesero, desde que el grupo se fue.
- Ocupación: cuántas mesas están en uso a lo largo de la noche, que es tu curva real de demanda.
Lo que nunca debería hacer en un restaurante: reconocer caras, identificar clientes frecuentes o calificar empleados uno por uno. Esas funciones crean riesgo legal, envenenan la confianza del equipo y ningún problema de mesas las necesita.
La lista de privacidad que debes exigir a cualquier proveedor
- Video procesado en una computadora dentro de tu local, nunca subido a la nube del proveedor.
- Sin reconocimiento facial y sin plantillas faciales, por escrito.
- Caras difuminadas en cualquier pantalla que vean el equipo o el dueño.
- Grabación apagada de inicio, con un límite claro de conservación si algún día la activas.
- Un aviso para la entrada y un aviso por escrito para tu equipo, entregados por el proveedor en tu idioma.
TableWave se construyó para pasar esta lista: cómo cumplimos cada punto está en nuestra página de privacidad y seguridad.
Qué necesitan tus cámaras para calificar
Menos de lo que crees. TableWave lee video de 640×360 a dos cuadros por segundo, que casi cualquier cámara IP o grabador de la última década puede dar: Hikvision, Dahua, Reolink, UniFi, Axis, Tapo, EZVIZ o cualquier equipo ONVIF. Las cámaras que solo funcionan en la nube y no transmiten localmente son la excepción, y una cámara de reemplazo cuesta unos 30 dólares por zona. Una computadora en el local hace el procesamiento, así que el sistema sigue corriendo si se cae el internet. La precisión se mide en tu propio restaurante durante la semana de prueba, contra lo que de verdad pasó en tu salón, porque la luz y los ángulos cambian demasiado entre salones para dar una cifra universal. Checa los precios o agenda un piloto de 30 días para que revisemos tus cámaras en persona.
Lo que preguntan los dueños
¿Sirven mis cámaras viejas?
Si pueden mandar una señal RTSP por tu red, casi seguro que sí. Eso cubre a la gran mayoría de las cámaras IP cableadas y los DVR/NVR de los últimos diez años. Revisamos tus modelos exactos antes del día de instalación, en la primera llamada.
¿Es legal usar IA en las cámaras de un restaurante?
La mayoría de los salones ya están cubiertos por cámaras, y analizar la ocupación de mesas sin identificar a nadie es mucho menos invasivo que el propio CCTV. Las reglas cambian por país y estado, y por eso TableWave evita la identidad por completo y te entrega los avisos para la entrada y para tu equipo según tu mercado. Nada de esto es asesoría legal.
¿Mi video se va a la nube?
Con TableWave, no. El video se analiza en una computadora dentro de tu restaurante y se descarta; TableWave no lo sube ni lo guarda. Lo que sale del local son avisos de texto cortos y, solo si activas el acceso remoto, vistas en vivo difuminadas hacia tu propio navegador.
¿Qué tan precisa es la analítica de cámaras?
Cualquier proveedor que dé una sola cifra universal está adivinando: la luz, los ángulos y los acomodos varían demasiado. TableWave mide la precisión en tu propio restaurante durante la semana de prueba, contra lo que de verdad pasó, y ves ese resultado antes de que empiece cualquier mensualidad.
La prueba, en tu propio salón
El piloto de 30 días se paga, y es a propósito: cubres la instalación de tu plan, nosotros instalamos en persona y lees tu propio reporte de retorno antes de que empiece cualquier mensualidad.
La instalación cuesta MX$15,250. Si se paga sola en 30 días, tu primer mes va por nuestra cuenta. Si no, la retiramos y no nos debes nada más.
Precios en MXN, sin IVA. La instalación no es reembolsable una vez hecha; la mensualidad empieza solo si decides continuar.